
Esther Díaz Mohedo es Profesora Titular de Fisioterapia en la Facultad de Enfermería, Fisioterapia, Podología y Terapia Ocupacional. En octubre de 2010 leyó su tesis doctoral y, gracias a una parte de la misma, ha conseguido hacerse con el Premio de Investigación 2010 otorgado por el Ilustre Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Andalucía. Su trabajo galardonado ha sido ‘Disfunciones de suelo pélvico. Dolor pélvico crónico.Estudio de la prevalencia, factores etiológicos y de riesgos asociados’.
-La investigación suele ser un campo difícil. ¿Le han surgido problemas?
-Todos aquellos que son inherentes al proceso investigador. Por ejemplo, el primero fue definir el tema, porque cuando empiezas a leer te das cuenta de que hay muchas lagunas sobre esta patología. Cuando ya comienzas la investigación tienes que ir tomando muchas decisiones que no sabes si van a ser acertadas o no y eso no se sabe, precisamente, hasta el final. Entonces, en cierto modo, tienes que arriesgarte a tomar un camino u otro. Yo me arriesgué y al final acerté, aunque existiera una posibilidad de que no fuera así. A pesar de que siempre vas a llegar a un resultado, cuando empleas tanto esfuerzo quieres que sirva para algo.
-En fisioterapia, ¿es difícil encontrar una línea nueva de investigación?
-La fisioterapia, en general, está muy necesitada de evidencia científica, por lo que no resulta complicado elegir un tema, más aún, si éste es reciente.
-¿Qué le diría a los futuros investigadores en fisioterapia?
-Que solo los resultados de un trabajo de investigación nos servirán de aval y justificarán nuestra presencia dentro de los equipos multidisciplinares encargados del manejo y resolución de un problema de Salud donde la Fisioterapia es una opción válida a considerar.
-¿Sobre qué versa exactamente su investigación?
-Trata sobre disfunciones de suelo pélvico, en concreto, sobre una patología que se llama Dolor Pélvico Crónico que afecta tanto a hombres como a mujeres. Se trata de problemas en la zona urogenital, es decir, problemas en la zona pélvica. Por suelo pélvico se entiende, por ejemplo, todo lo que forma parte de la musculatura que encierra la zona vaginal.
-¿En qué ha consistido el estudio exactamente?
-La investigación ha tratado de averiguar el porcentaje de prevalencia de afectados que hay en Málaga y provincia. Igualmente, se ha validado de un cuestionario que no existía hasta el momento. Mediante éste, se ha conseguido saber si la persona que lo rellena tiene indicios de sufrir el síndrome. Esto tiene mucha importancia porque hablamos de un síndrome que tarda en diagnosticarse entre tres y cuatro años. Por eso, el cuestionario ayuda a que la persona pueda pasar directamente a un servicio especializado que estudie su caso. De esta manera, se contribuye a acortar mucho el tiempo de espera de un diagnóstico certero.
-Diagnosticar el dolor pélvico crónico, ¿es una tarea fácil?
-Todo lo contrario, porque en él están relacionadas patologías de carácter urinario, intestinal o sexual. Suelen ser pacientes que llevan más de seis meses con dolor en la zona pélvica, no tienen ningún problema urinario evidente que provoque el dolor, tampoco un problema intestinal o sexual definido.
-Sobre la cifra de afectados en Málaga y provincia, ¿qué datos ha arrojado su estudio?
-Se ha estimado que casi un 23 por ciento de afectados entre la población general de Málaga y provincia, tanto hombres como mujeres. Por sexos, un 31 por ciento de mujeres sufren el síndrome frente a un 14,6 por ciento de los hombres. Los porcentajes son muy elevados, similares a los de migraña. Lo que ocurre es que al tratarse de una enfermedad que afecta a la zona genital, puede no comentarse abiertamente por pudor o vergüenza.
-¿Qué significa para usted este galardón?
-Una satisfacción. El suelo pélvico, dentro de la fisioterapia, es una especialidad pequeña. A nivel profesional, esto le da un impulso a la fisioterapia de suelo pélvico para que se vaya conociendo más y para que el fisioterapeuta sea considerado también por otros profesionales, como un urólogo o ginecólogo, que deben saber que es un profesional que puede tener cabida en su equipo. Para mí es una gran motivación para continuar investigando esta línea.



