
Una estancia fría, un escenario profesional negro y como único atrezzo, cuatro focos apagados. Sobre el estrado el profesor da palmadas continuas para marcar el paso de los alumnos que recorren el espacio de forma desordenada intentando no golpearse unos con otros. Este fue uno de los primeros ejercicios que se realizaron durante una de las jornadas del ‘Taller de Teatro Punto in Movimiento’ a cargo de Eugenio Chicano.
«El taller nace gracias a mi colaboración con la Universidad de Málaga desde hace un par de años. El tema elegido ha sido ‘El Bosque del Arden’ debido a su reciente estreno en el Teatro Alameda», apuntó Chicano. «La mayoría de los asistentes son universitarios aunque también tenemos algunos invitados externos», aseguró.
Improvisación fue el segundo ejercicio. Mientras sonaba la música original de la obra elegida, los alumnos tuvieron que representar con su cuerpo aquello que el profesor decía en un viaje por el desierto, el bosque o los prados. «En un taller intensivo como este, de cinco tardes, es poco tiempo para formarse y conseguir hacerse con el trabajo del actor, ya que serían necesarios casi cinco años. Lo que yo quiero es que mi grupo se lleve una idea de cómo se prepara el actor», afirmó Chicano.
José Miguel Fernández fue uno de los participantes. «Está siendo un taller muy interesante. Hemos aprendido a interpretar un papel desde la nada a través de gestos», aseguró Fernández. Ninos Caprado es otra de las participantes del taller. «Me llamó mucho la elección de la obra ‘El Bosque del Arden’ y fue el acicate para asistir a este taller», manifestó Caprado.
El oficio del trabajo incansable
Según el profesor son muchos los actores que salen de este tipo de jornadas. «La técnica es trabajar y transmitir mi experiencia, porque yo he pasado cada una de esas facetas. El oficio es volcarse y dedicarse a aprender y ensayar. Quiero mostrarles esta filosofía», apuntó Chicano.
«De aquí no salen estrellas de televisión, sino que se enseña el duro trabajo del actor, el trabajo de las emociones, la reproducción de estados y trabajar sobre un maletín de experiencias de la persona porque el actor no finge, sino que reproduce la verdad», resaltó el profesor.
Las cualidades del intérprete son la voluntad de sacrificio, el necesitarlo, el no ponerse límites. «Durante el próximo año presentaré otro proyecto», afirmó Chicano. Una buena oportunidad para acercarse un poco más al fantástico mundo de la interpretación.



