
Tratar de mezclar en una misma exposición circuitos, robots, motores, realidad aumentada y arte no es un trabajo fácil a priori. Pues esto es lo que ha conseguido el equipo encargado de Galería Central, en la Facultad de Ciencias de la Comunicación, con la muestra llamada ‘Instinto Binario’. «Cuando me asignaron la exposición me dijeron que la temática debía ser Ciencia y Arte, y lo primero en lo que pensé fue en la Escuela de Telecomunicación», asegura Fátima Solera, alumna de segundo curso de Publicidad y Relaciones Públicas y comisaria de la colección.
Ella ha sido la encargada de coordinar y organizarlo todo. «Me puse en contacto con un amigo que estudia Teleco y me habló de una asignatura que se imparte en Bellas Artes por profesores de Telecomunicación». La asignatura en cuestión se llama Tecnología Electrónica y Realidad Virtual Aplicadas al Arte, y desde el primer momento estos profesores se interesaron por la exposición. «Además también nos pusimos en contacto con el grupo de investigación Isis, que han montado un espectáculo visual y nos han traído unos robot», asegura la comisaria de la muestra.
El resultado que puede verse hasta el 9 de febrero es muy llamativo, y entre los diferentes trabajos expuestos se puede observar por ejemplo un piano virtual. Dibujado con tiza en la pared, es una aplicación de realidad aumentada que suena cuando se realiza algún movimiento, detectado mediante una cámara web, sobre alguna de sus teclas.
También es realidad aumentada un sistema de peces interactivos, proyectados en la pared. Se genera un escenario virtual con agua y peces que permite la interacción con las personas mediante el movimiento, también detectado mediante una cámara web.
Pero el trabajo que generó más admiración y expectación entre los asistentes fue una bicicleta, a la que el profesor de Ingeniería Industrial Daniel Jiménez, en colaboración con varios de sus alumnos, han colocado un motor de dos tiempos impulsado por una hélice, que es capaz de alcanzar los 60 kilómetros por hora. Tras la explicación teórica llegó la demostración práctica, para el goce de los visitantes.
Una exposición que contó además con la animación musical del grupo malagueño Stellium y, estudiantes de Telecomunicación de la UMA.



