
Cambiar los museos por las aulas. En esta ocasión, Suso de Marcos, escultor y tallista de reconocido prestigio, compartió el pasado martes con los alumnos de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras una jornada de diálogo y aprendizaje. Ante una treintena de alumnos, Jesús López García, más conocido como Suso de Marcos expuso una breve biografía sobre su vida y respondió a todas las cuestiones presentadas por los alumnos.
«Tengo dos inquietudes, por una lado el arte contemporáneo y por otro el arte clásico, necesario este último para elaborar el tipo de obra que la sociedad demanda», resaltó. La creatividad y la libertad son elementos fundamentales a la hora de crear pero «hay que saber usarlos» afirmó. Con un tono cercano dirigido a unos alumnos atentos a la explicación, Suso manifestó que en su obra utiliza muchos tipos de materiales, y todos son importantes pues son necesarios para su proyecto. «En general, el material más importante es la madera, pues ningún otro tiene un contacto con el ser humano como éste» argumentó. Y es que «nacemos en una cuna, nos sentamos en una silla de madera, escribimos en la madera, y terminamos nuestros días en una caja de madera» apuntó.
Aceptar las críticas
En cuanto a las críticas, el autor relató que generalmente han tenido gran aceptación, pero que no siempre se ha comprendido su obra pues el espectador no puede preguntar al autor sus dudas para contrastar sus impresiones. «Antes apenas teníamos vías para conocer las obras de los artistas, simplemente los libros y directamente las propias obras. En cambio, ahora, las posibilidades son infinitas y ello facilita la comprensión» aseguró.
Los asistentes no dejaron de preguntar sobre muchos aspectos de su obra. «Las obras clásicas tan solo tienen una interpretación, pero con la llegada del siglo XX se rompe con esta tendencia, y los autores contemporáneos a pesar de tener su punto de vista, dan al espectador la posibilidad de interpretar la obra de otra forma» resaltó. «Y ello es una virtud» añadió. El caso de Suso, responde a este segundo perfil puesto que él interpreta la obra, «pero toma otro derrotero cuando es observada por el espectador» afirmó.
Cristian Campano fue uno de los alumnos que acudió al encuentro. Aseguró que el artista es creativo, conceptual y literal, y el sistema de diálogo con él una forma interesante de aprender. Nuevas formas de aprender ligadas a los nuevos tiempos.




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