La Universidad de Málaga sigue adaptándose al Plan Bolonia. Con los nuevos grados asentados en las diferentes facultades, ahora son los propios centros quienes realizan cambios en sus infraestructuras para adecuarse al nuevo plan académico. Este es el caso de la biblioteca que comparten las E.T.S.I de Informática y Telecomunicación, que en estos días ultima las obras de mejora en sus instalaciones.
Unos trabajos que comenzaron a principio de curso y que suponen «cumplir con la nueva normativa europea. La biblioteca se convierte en un lugar imprescindible para la docencia de grados y másters», asegura la directora de la biblioteca, María López.
Unas obras centradas en reformar dos de sus salas. En la planta superior, se han sustituido las estanterías repletas de revistas por 60 puestos de trabajo y lectura, divididos en mesas de dos puestos, que están equipadas con un sistema de electrificación para que los alumnos puedan usar sus ordenadores portátiles. Esto hace que las revistas ahora puedan consultarse en línea, pasando de una hemeroteca en papel a una digital.
En la primera planta es donde se encuentra el cambio más llamativo. Se ha acondicionado una antigua sala de lectura, en la que se han dispuesto seis cubículos de cristal, que los alumnos podrán reservar para realizar sus trabajos en grupo. Cada estancia estará equipada con mesas y pizarras, para facilitar el trabajo de los estudiantes, que contarán con un espacio íntimo donde estudiar o preparar proyectos.

Esta última sala, que todavía no está abierta para los usuarios de Informática y Telecomunicación, pues queda por instalar los soportes para la calefacción y el aire acondicionado, estará disponible en los próximos días. Los estudiantes que quieran disponer de estas nuevas instalaciones podrán reservarlas a través del portal Jábega en Internet.
Estos trabajos han contado con un presupuesto de alrededor de 24.000 euros, del que se han hecho cargo de forma conjunta las Escuelas de Telecomunicación e Informática.
La responsable de la biblioteca que comparten ambos centros, se mostró «encantada» con el resultado final de los trabajos, y resaltó «el gran esfuerzo que ha supuesto para el personal de la biblioteca trasladar y organizar los fondos de la hemeroteca, donde ahora se sitúa la nueva sala de lectura, al depósito. Se han tenido que trasladar incluso las estanterías y no ha sido una tarea sencilla», detalla.



