
Medio centenar de alumnos completan sus estudios este curso en Corea, que también recibe profesores
Enrique España está actualmente cursando sus estudios de Arquitectura en la Universidad de Incheon, la tercera ciudad más grande de Corea. Kike eligió esta universidad porque, como alumno de la UMA, no tiene que pagar la residencia ni la comida gracias a los convenios con dicha universidad. Lo que más le llama la atención es la importancia que tienen los Clubes de Alumnos y asegura que hay clubes de música, taekwondo, creatividad, debate y tenis, entre otros muchos. «Yo estoy en el club de alpinismo y hemos ido a una competición de escalada y pasado varios días en una isla escalando y haciendo ‘tre-kking’».
Kike afirma que la comida fue lo que más le impactó, porque «son sabores y texturas a los que no estamos acostumbrados y casi todo pica», aunque considera que la gastronomía coreana es sanísima y muy rica. Este futuro arquitecto afirma que los malagueños son los únicos alumnos europeos de la universidad y los únicos occidentales junto con dos chicas americanas.

José Fernando Ramírez ya ha vuelto a Málaga tras su experiencia en Corea el curso pasado y reconoce que lo que le llevó a tierras tan lejanas fue su afán por viajar. Este joven se encontró en Corea con un sistema universitario en el que «las notas lo son todo» porque «los estudiantes coreanos no suelen aspirar a una profesión, sino a trabajar para una determinada empresa, y estas solo se fijan en las notas más alta». José ya ha tenido la oportunidad de vivir en cinco países diferentes, pero asegura que Corea es el lugar ideal para el «viajero explorador en busca de retos, novedades, rarezas y situaciones de lo más diversas».
Su relación con los coreanos fue buena aunque afirma que es difícil llegar a tener muchos amigos porque «el campo se limita a aquellos que saben hablar un mínimo de inglés, que no son muchos». Este estudiante de Comunicación Audiovisual se sorprendió al comprobar que la sociedad coreana es «muy conservadora» y «bastante consumista».
Ariday Olmo también ha vuelto ya de Corea, donde decidió ir porque «después de haber estado en Latinoamérica y diferentes países europeos, tenía ganas de vivir en un país con una cultura oriental». Este estudiante, que cursó estudios de política en Incheon, asegura que se encontró con un nivel académico bastante bajo. «Es sorprendente como yo, estudiante de Comunicación Audiovisual, sabía mucho más de política y de historia oriental que la mayoría de mis compañeros coreanos, estudiantes veteranos de Ciencias Políticas». Aunque afirma que el profesorado de la universidad era de primer nivel y que aprendió mucho de ellos, Ariday se siente un poco decepcionado por «la poca exigencia y calidad académica».
Sin embargo, asegura que esta experiencia le ayudó a descubrir una nueva cultura con sus ventajas y desventajas. Aunque asegura que es difícil hacer amigos coreanos, afirma que «en el momento que tienes un amigo, lo tienes para toda la vida». Es por eso por lo que valora mucho la honradez y la lealtad de la cultura coreana.

Cerca de 50 alumnos de la UMA pasarán este curso por universidades coreanas, pero no solo los estudiantes tienen esta oportunidad. Tres profesoras estuvieron el pasado verano impartiendo cursos en la Universidad de Konkuk, en Seúl. Sonia Blanco, docente de Comunicación Audiovisual, fue una de ellas. Estuvo impartiendo durante un mes un curso de verano sobre las webs 2.0., al que asistieron estudiantes de medio mundo.
Pese a que no tuvo la oportunidad de conocer la vida universitaria coreana en todo su esplendor, Blanco considera que el sistema educativo «es muy empresarial, al igual que la mentalidad de los alumnos. Ellos no estudian para ser ingenieros o médicos, sino para entrar en grandes compañías».
Ana López, profesora de Sociología, decidió embarcarse en la aventura coreana «para conocer otras universidades y tener contacto allí». Impartió un curso sobre el envejecimiento en Europa. «Como socióloga, me interesa más lo que nos une que lo que nos separa», asegura, «aunque lógicamente hay diferencias, como la alimentación». López afirma: «Los coreanos tienen un concepto tribal de familia y una gran pasión por la naturaleza, que cuidan muchísimo». Tanto Blanco como López tuvieron la oportunidad de disfrutar de los parques naturales de Corea y aseguran que es muy normal ver a familias enteras con niños, adultos y ancianos disfrutando de excursiones por el campo los fines de semana.
Los coreanos celebran su año nuevo
El pasado 23 de enero celebraron en Corea, al igual que en China y otros países orientales, el año nuevo lunar, que en coreano recibe el nombre de ‘Seollal’. Los cerca de 50 alumnos coreanos que completan sus estudios este curso en la Universidad de Málaga no pudieron celebrar esta festividad, una de las más importantes del país, junto a sus familias. Los 27 alumnos de la UMA que actualmente estudian en Corea (17 de ellos en la Universidad de Incheon), sin embargo, tuvieron la oportunidad de conocer esta festividad de primera mano antes de volver a tierras malagueñas. Estos jóvenes saben ahora que según el calendario lunar, por el que se rige la sociedad coreana, acaba de comenzar el año 4.170.
Una oficina que acerca Corea a los malagueños
La oficina de la Universidad de Incheon en Málaga abrió el pasado abril para acercar Corea y su cultura a los estudiantes. Desde entonces, Antonio Doménech se encarga de coordinar todas las actividades relacionadas con este país. Tras once años viviendo en Corea, donde hizo un posgrado y trabajó, en 2005 decidió, junto con otros profesores de la UMA, llevar a cabo actividades para dar a conocer la cultura asiática, centrándose en un principio en India y Corea.
La mayoría de las universidades españolas que han mirado hacia el este asiático mantienen relaciones con China y Japón, por lo que Doménech asegura era una oportunidad centrarse en las relaciones con Corea. «Nos pareció estratégicamente muy interesante focalizarnos en las relaciones con Corea porque con China y Japón ya lo estaban haciendo otras universidades».
Pero... ¿Por qué Incheon? Doménech asegura: «Cuando el vicerrectorado de Relaciones Internacionales empezó a firmar acuerdos con universidades coreanas, con Incheon se entablaron rápidamente muy buenas relaciones. Miembros del equipo de gobierno fueron invitados a visitar el campus de Incheon y se potenciaron los acuerdos».
Aunque la UMA tiene convenios con otras ocho universidades coreanas, estos acuerdos se centran sobre todo en el intercambio de estudiantes, mientras que con Incheon se están tratando de desarrollar proyectos de intercambios de profesores, proyectos de investigación y prácticas en empresas.
El acuerdo de movilidad de alumnos con Asia ha crecido muchísimo desde que en el año 2009 se puso en marcha. Este curso hay en total 30 estudiantes de la UMA cursando sus estudios en Incheon y alrededor de 50 en Corea.
Además, en la última visita para la inauguración de la oficina de la UMA en Incheon el pasado marzo, se firmó un acuerdo a seis bandas entre la Universidad de Málaga, el PTA, la Cámara de Comercio, la Universidad de Incheon, el Parque Tecnológico de Songdo y la Cámara de Comercio de Incheon. Se trata de un acuerdo no solo a nivel académico, sino también a nivel empresarial, incluyendo el intercambio de alumnos en prácticas y proyectos de investigación. El objetivo es también promocionar la cultura española allí. Por eso, hay dos profesores de español en Incheon que se turnan cada semestre y a raíz de las relaciones con la UMA, han empezado un programa de español.



