
Son muchos los trabajos prácticos que a lo largo del curso deben de realizar los alumnos y profesores de Bellas Artes con unas herramientas específicas, de las cuales, muchos de ellos no tienen en casa y solo pueden utilizar en el Centro. De este modo, la Facultad de Bellas Artes abre por primera vez sus puertas también los sábados, para que tanto alumnos como docentes puedan continuar con sus trabajos durante este día no lectivo.
Esta iniciativa fue aprobada en la Junta del Centro el pasado mes de diciembre y comenzó a ponerse en marcha el 14 de enero, que se mantendrá hasta finales de curso.
El Centro permanecerá abierto con un horario de 9.00 a 14.00 horas. Así, los usuarios que se acerquen para utilizar estas instalaciones solo podrán disponer de las aulas taller. Mientras tanto, la sala de informática y talleres específicos continuarán cerrados, según explicó Silvia López, Vicedecana de Estudiantes de Bellas Artes.
Durante estas jornadas, «no habrá clase de ninguna materia, principalmente se prestarán las instalaciones para que los estudiantes y profesores puedan avanzar en sus trabajos», aclaró la Vicedecana. Tanto es así, que en los pasillos se podrá encontrar en los pasillos al personal de seguridad, mantenimiento y conserjería. Esta decisión tiene como objetivo primordial prolongar el tiempo de trabajo, ya «que en muchas ocasiones los alumnos tienen que ir a contrarreloj para terminar sus proyectos», añadió López.
Además, se trata de una iniciativa muy demandada principalmente por los estudiantes que buscan un espacio para desarrollar sus obras fuera de los días lectivos. «Esto es algo que ya se hace en otras universidades y es un buen paso para sacar un mejor provecho a las instalaciones. Seguro que la idea tiene éxito», reconoció Laura Vera, alumna de Bellas Artes. A partir de ahora, los estudiantes de esta Facultad podrán contar con un poco de tiempo para convertirse en unos verdaderos artistas.



